Cómo limpiar la plancha: guía paso a paso con trucos caseros
En resumen 🧽
- Desenchufa la plancha y déjala enfriar por completo antes de tocar nada.
- Para la suela, frota con vinagre blanco, sal gorda o bicarbonato según la suciedad.
- Para limpiar la plancha de vapor por dentro, usa agua y vinagre a partes iguales y activa el vapor.
- Las quemaduras salen con vinagre caliente o sal gorda, según sean recientes o ya asentadas.
- Usa siempre agua destilada: es el hábito que evita que la cal vuelva a aparecer.
Vuelves a la tabla de planchar y la suela deja marcas oscuras en la camisa que acabas de coger del armario. Pasa más veces de las que crees, y no es que la plancha esté rota: es cal acumulada, restos de tejido pegados o un poco de suciedad que se ha ido cociendo con el calor. Para limpiar la plancha no hace falta ningún producto especial ni llevarla al técnico.
Con lo que ya tienes en la cocina resuelves casi cualquier problema. Para limpiar la plancha de vapor por dentro y quitar la cal de la plancha basta con agua y vinagre; para una plancha quemada, vinagre caliente o sal gorda; y si los orificios de la plancha están tapados, un truco con vela los deja como nuevos. La clave está en usar siempre agua destilada para que la cal no vuelva.
Para limpiar la plancha, desenchúfala y déjala enfriar, luego frota la suela con vinagre blanco, sal gorda o bicarbonato según la suciedad, y limpia el depósito con agua y vinagre a partes iguales activando el vapor.
Qué necesitas antes de limpiar la plancha
Antes de frotar nada, desenchufa la plancha y déjala enfriar por completo. Tocar la suela caliente no solo quema: también puede correr la suciedad en lugar de retirarla.
- Vinagre blanco, sal gruesa o gorda y bicarbonato de sodio, según el método que elijas.
- Pasta de dientes para la suela con suciedad más resistente.
- Agua destilada para el depósito, siempre que sea posible.
- Un paño o un estropajo de níquel, y bastoncillos de algodón para las ranuras.
- Identifica el problema concreto: suciedad en la suela, cal en el depósito, quemaduras o orificios de la plancha tapados. Cada uno se resuelve con un truco distinto.
Cómo limpiar la suela de la plancha por fuera
No hay un único truco válido: son cinco métodos caseros que hacen lo mismo, y elegir uno u otro depende de lo que tengas a mano en ese momento.
Sal sobre papel de periódico
Coloca varias hojas de papel de periódico o una toalla gruesa sobre la tabla, cubre con sal gorda y calienta la plancha a máxima potencia. Pásala por encima varias veces: la suciedad de la suela queda pegada a la sal.
Vinagre y sal calientes
Calienta vinagre y sal en un cazo, sin llegar a hervir. Empapa un paño con la mezcla y frota la suela con paciencia; para las ranuras y orificios, usa bastoncillos de algodón mojados en el mismo líquido.
Pasta de dientes
Aplica pasta de dientes sobre la suela fría y frota bien. Después activa el vapor y plancha un trapo viejo para retirar los restos, hasta que la suela quede impecable.
Agua tibia con jabón lavavajillas
Mezcla agua tibia con un poco de jabón lavavajillas, empapa un paño con la mezcla y pásalo por toda la superficie de la suela.
Pasta de bicarbonato
Mezcla dos cucharadas de bicarbonato de sodio con una cucharada de agua hasta obtener una pasta densa. Aplícala en la suela fría, deja actuar unos minutos y retira con un paño limpio y húmedo, secando después con un paño seco.
Cómo limpiar la plancha por dentro y quitar la cal
El vinagre blanco diluido es el método que se repite más entre quienes ya han probado quitar la cal de la plancha. Llena el depósito con agua y vinagre blanco a partes iguales, aproximadamente, o bien un cuarto de taza de vinagre en un depósito lleno de agua destilada.
Enciende la plancha a máxima temperatura con la función vapor activada y plancha un trapo viejo hasta que el depósito quede vacío. Es normal ver salir agua algo turbia: es la cal que se está desprendiendo por dentro.
Repite después el proceso solo con agua destilada, para purgar los restos de vinagre. Puedes hacerlo varias veces hasta asegurarte de que no queda suciedad. Si hay cal incrustada en la suela, frota suavemente con un estropajo de níquel junto con un poco de detergente, en los casos en que la cal esté muy adherida; enjuaga con un paño húmedo y seca por completo antes de guardarla.
Cómo quitar las quemaduras de la plancha
Ojo con esto ⏱️
- Espera siempre a que la plancha esté fría al tacto antes de frotar una marca quemada.
- El vinagre caliente funciona mejor en marcas recientes.
- La sal gorda es la opción para las manchas ya asentadas.
Con la plancha desenchufada y fría, calienta un poco de vinagre blanco y frota la marca quemada con un paño o esponja. Para las ranuras y los orificios de la plancha, usa bastoncillos de algodón empapados en el vinagre caliente.
Como alternativa, pon sal gorda sobre un paño, calienta la plancha y frota hacia delante y atrás hasta que la marca desaparezca. Termina siempre con un paño húmedo cuando esté fría al tacto, retira los restos con un paño limpio y seca antes de volver a usarla.
Cómo destapar los orificios de vapor obstruidos
Cuando el vapor sale débil o de forma irregular, suele ser porque los orificios de la plancha están tapados por cal o residuos. Como alternativa a los métodos anteriores, algunas personas usan el truco de la vela: con la plancha desenchufada, se pasa una vela por la base para que la cera, al derretirse con el calor residual, tape los orificios.
Una vez tapados todos, se activa la salida de vapor para que el calor derrita esa misma cera y los destape de golpe. Es un método menos conocido, así que conviene probarlo con calma la primera vez.
Para terminar, repasa cada orificio con un bastoncillo de algodón y retira los restos de cera y suciedad que puedan quedar.
Cómo evitar que la plancha se ensucie o se llene de cal
Tres hábitos sencillos, aplicados después de cada uso, reducen mucho la necesidad de una limpieza a fondo.
- Usa siempre agua destilada en el depósito, o agua hervida si no tienes destilada a mano.
- Elige siempre la temperatura adecuada a cada tejido: evita quemaduras y restos de tejidos sintéticos pegados a la suela.
- Pasa un paño húmedo por la suela cada vez que terminas de planchar.
- Vacía el depósito de agua después de cada uso, para que no queden restos que favorezcan la acumulación de cal.
Repite estos gestos cada vez que planches y la suela se mantendrá lisa mucho más tiempo. Si conviertes el vaciado del depósito en costumbre, la próxima limpieza a fondo tardará bastante más en hacer falta.